La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas en México ha sido objeto de debate en los últimos años. Recientemente, el diputado federal por Baja California, Armando Fernández Samaniego, ha asegurado que esta reforma será aprobada en 2025, presentando una propuesta para su implementación gradual. El objetivo es alcanzar un consenso entre empleados y empresarios para minimizar posibles afectaciones y permitir que las empresas ajusten sus procesos al nuevo esquema.
Propuesta de implementación gradual
La propuesta actual contempla una reducción progresiva de la jornada laboral. Una de las opciones es disminuir dos horas por año, mientras que otra sugiere una reducción de cuatro horas anuales para alcanzar las 40 horas semanales en un periodo de dos años. Esta estrategia busca facilitar la adaptación de todos los sectores productivos del país.
Contexto internacional y estudios de caso
A nivel internacional, la reducción de la jornada laboral ha sido implementada en diversos países con resultados positivos. Por ejemplo, en Islandia, se llevó a cabo un estudio entre 2015 y 2019 en el que 2,500 trabajadores redujeron su semana laboral a cuatro días sin disminución salarial. Los resultados mostraron que los empleados tenían más tiempo para sí mismos y sus familias, eran más felices y experimentaban menos estrés. Además, la productividad se mantuvo o incluso aumentó en la mayoría de los casos.
En España, la Comunidad Foral de Navarra ha implementado una jornada laboral de 37.5 horas semanales con salarios más altos, sin que esto haya afectado negativamente su economía. De hecho, Navarra presenta una tasa de desempleo un 4% inferior a la media nacional y una sólida productividad, situándose en el puesto 129 de 242 regiones de la Unión Europea.
Impacto en la productividad y la economía
Diversos estudios indican que la reducción de la jornada laboral puede tener efectos positivos en la productividad y la economía. La organización 4 Day Week Global sostiene que los trabajadores pueden alcanzar los mismos resultados en 33 horas distribuidas en cuatro días que en 38 horas en cinco días, ya que la reducción de días laborales disminuiría las distracciones y aumentaría la concentración.
Además, la reducción de la jornada laboral puede contribuir a la creación de empleo y al aumento del consumo, al mejorar las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores. No obstante, es fundamental que esta medida se implemente de manera consensuada y adaptada a las particularidades de cada sector productivo para garantizar su viabilidad y éxito, pues, de lo contrario, puede resultar en afectaciones a la productividad, eficiencia y costos de las empresas.
Conclusión
La propuesta de reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales representa un paso significativo hacia la mejora de las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores. La implementación gradual y consensuada de esta medida, respaldada por experiencias internacionales exitosas, puede conducir a una mayor productividad y competitividad en el país. Es esencial que todos los actores involucrados trabajen conjuntamente para asegurar una transición efectiva y beneficiosa para la economía nacional.
Fuente: Fiscalia.com